La situación agraria en la Axarquía de Málaga está en un punto crítico, con la sequía como protagonista que amenaza la producción agrícola y ganadera de la región. Esta crisis, que se siente cada vez más aguda, no solo afecta a los agricultores, sino que también plantea serios desafíos para la seguridad alimentaria de la población. Es necesario entender los diversos factores que contribuyen a esta problemática y qué acciones se están proponiendo para enfrentarla.
Impacto de la sequía en la agricultura de la Axarquía
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Málaga ha emitido una alarma sobre la situación de sequía que enfrenta el campo malagueño, advirtiendo que está «al borde del desastre». De acuerdo a sus reportes, en lo que va del año agrícola se han recogido casi 200 litros menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que ha llevado a una grave pérdida en la producción agrícola.
El presidente de Asaja, Baldomero Bellido, indica que más del 50% de la cosecha de cultivos herbáceos de secano de invierno ya está perdida, y la siembra primaveral se ha visto anulada. Las temperaturas han superado los 25 a 30 grados en este tiempo, lo que hace que el cultivo sea insostenible. Las condiciones climáticas extremas han llevado a que muchas de las siembras planificadas no germinen debido a la sequía prolongada.
Consecuencias para la ganadería
La crisis de agua no solo afecta a los cultivos, sino que también tiene un impacto significativo en los ganaderos extensivos. La falta de pasto obliga a los ganaderos a alimentar a su ganado con pienso y proporcionarles agua, lo que genera sobrecostes inasumibles. Este escenario se ha vuelto cada vez más complicado, ya que los ganaderos se ven obligados a buscar alternativas para mantener a sus animales saludables.
- El pasto está prácticamente ausente, afectando la alimentación del ganado.
- Los sobrecostes en la alimentación animal son cada vez más altos.
- La producción de leche y carne se ve comprometida.
Previsiones climáticas y su impacto en los cultivos
A pesar de que existía la esperanza de un abril lluvioso, las expectativas no se han cumplido, y las previsiones de lluvia son escasas. Esto ha llevado a que los embalses continúen disminuyendo y los pozos se agoten. Bellido menciona que el olivar presenta un retraso significativo, con yemas hacia flor que no garantizan un futuro productivo. La situación es similar para otras variedades de cultivos, como el almendro y los cultivos tropicales como el aguacate y el mango, que muestran un desarrollo deficiente.
En este contexto, los cítricos parecen ser la excepción, ya que tienen una floración aceptable y hasta ahora cuentan con riego garantizado. Sin embargo, la incertidumbre persiste, ya que las restricciones de agua podrían afectar a todos los cultivos en el futuro cercano.
Demandas y propuestas para afrontar la crisis
Frente a esta situación alarmante, Asaja Málaga solicita a las administraciones que no ignoren la gravedad del problema. Se pide al Ministerio de Agricultura que:
- Incrementar el porcentaje de barbecho.
- Eximir del cumplimiento de los ecorregímenes para el cobro íntegro.
- Implementar reducciones y exenciones fiscales, como la reducción de módulos y la exención del IBI.
Asimismo, se insta a la Consejería de Agricultura y Agua a acelerar las iniciativas de regeneración de aguas y a considerar la desalación como una solución viable para incrementar los recursos hídricos disponibles.
La postura de COAG y la crisis agraria
Desde la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de Andalucía, se advierte que la sequía que lleva más de cinco años es una crisis sin precedentes en el sector agrario. Esta situación se ve agravada por las políticas agrarias de la Unión Europea que, según ellos, favorecen a fondos de inversión en detrimento de la agricultura local.
La nueva Política Agraria Común (PAC) se percibe como una amenaza para la agricultura social y profesional, que es fundamental para la supervivencia de los pueblos. Las importaciones sin control de productos agroalimentarios agravan aún más la situación, hundiendo los precios en origen y poniendo en riesgo la salud de los consumidores.
El futuro de la agricultura y la seguridad alimentaria
La falta de agua ha llegado a afectar gravemente las campañas de cultivos vitales, como los cereales, el girasol y la producción de olivar. Esta situación genera un gran impacto en la ganadería, ya que la escasez de pastos afecta la alimentación del ganado. Según Miguel López, secretario general de COAG Andalucía, «ya no se salva ni el secano ni el regadío», lo que plantea serios desafíos para la agricultura andaluza.
Este panorama desolador obliga a los agricultores a salir a la calle y pedir auxilio al Gobierno y a la Junta de Andalucía, ya que la seguridad alimentaria del país está en juego. Es crucial que se tomen medidas urgentes para mitigar la crisis y garantizar un futuro viable para el sector agrícola.
Para profundizar en los desafíos actuales de la agricultura en Andalucía, te invitamos a ver este video que aborda la relación entre innovación y sostenibilidad en el uso agrario:
Movilización y unidad en el sector agrícola
Con la situación crítica planteada, Miguel López de COAG se encuentra en contacto con otros representantes del sector para iniciar un proceso de movilizaciones contundentes. La idea es unir fuerzas para lograr que se implementen las medidas necesarias que salven este sector estratégico para la economía andaluza y española.
La agricultura no solo es un medio de vida para muchos, sino que también es esencial para la soberanía alimentaria de la región. La colaboración entre administraciones, agricultores y la sociedad en general será clave para enfrentar esta crisis y garantizar un futuro sostenible para el campo en la Axarquía y más allá.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Asaja asegura que la Axarquía enfrenta retos con el agua regenerada puedes visitar la categoría Noticias.


